miércoles, 24 de febrero de 2016

GOBIERNO URBANO, USOS DEL SUELO Y SEGURIDAD

CARLOS ALBERTO PATIÑO VILLA Profesor titular, director Instituto de Estudios Urbanos, Universidad FOTO: Carlos Forero Nacional de Colombia.
QUIZÁS EL mayor desafío que asumirán las áreas urbanas del país en el futuro está cifrado en el gobierno de las mismas, hecho que implica superar los modelos tradicionales de toma de decisiones basados en el municipio, más aún, si se tiene en cuenta que, según el estudio del Sistema de Ciudades que realizó en 2013 el Departamento Nacional de Planeación (DNP), en el país existen actualmente 18 aglomeraciones urbanas.

En la medida en que estas aglomeraciones urbanas han experimentado transformaciones económicas, demográficas y sociales, han surgido nuevas demandas en la sociedad y, de forma principal, se han consolidado desafíos en materia de seguridad. En esta dirección se pueden señalar tres problemas básicos de gobierno: primero, la contigüidad territorial, pues en las grandes áreas los delitos se pueden cometer en las ciudades más importantes y los delincuentes refugiarse en municipios vecinos, situación que sucede con frecuencia y muestra la poca funcionalidad de los límites administrativos municipales, que no permiten una respuesta estatal y policial efectiva.

Segundo, en las aglomeraciones urbanas se están creando centralidades de facto, que desdibujan la planeación, pues abarcan varios municipios y contemplan dinámicas econó- micas legales/ilegales, que los gobiernos municipales no pueden controlar porque escapan a sus áreas de acción. Tercero, el control territorial ejercido en algunos sectores por entes criminales, ha entrado en disputa directa con el Estado local y se estructura alrededor de la extorsión, el control poblacional y político.

Desde esta perspectiva, la seguridad es mucho más que un problema de reducción de muertes o robos, y se ha convertido en un asunto complejo que requiere un tratamiento gubernamental directo, pero llevará necesariamente a replanteamientos con respecto a las atribuciones de los gobiernos locales y sus responsabilidades, y, dentro de éstas, será necesario abrir el debate sobre el modelo de policía que necesita una Colombia cada vez más urbana.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario